Mi querido amigo Alberto:
Hoy ha sido posiblemente el peor día de mi vida.
¿Y por qué no ayer? Pues no sé. Seguramente han sido igual de duros, pero creo que ayer no era del todo consciente de la verdadera dimensión de todo esto. Además hoy te he visto por última vez.
Por la mañana pronto, habiendo dormido muy poco, hemos ido de nuevo a estar contigo y con tu amor. Esta vez también ha ido mi niña. Hemos asistido a la misa comunitaria. Hacía mucho calor, había mucha gente. Al salir de la capilla he tenido mi primer bajón importante, no tenía consuelo. Hasta ese momento había tenido una relativa fortaleza, pero esto es incontrolable, la verdad. Poco después mi niña volvió a casa para volver a estar con tus peques, para que otra madre, la de tu amor, pudiera dar algún consuelo a su hija. Hemos estado un rato más y yo me he ido un rato a despejarme viendo jugar a mi niño al fútbol. He vuelto para comer cerca de ti. A las cuatro y media de la tarde ha empezado una celebración en la que te hemos dicho adiós y ha sido lo que me ha hecho derrumbarme. Te voy a echar mucho de menos.
Después he vuelto a casa, muy tocado, con una de las dos amigas "madrileñas", la otra ya estaba en casa ayudando a mi niña con tus peques y los míos. Tu amor ha llegado al momento para recoger a los niños.
Luego tenía una de mis citas con el balonmano y creo que después de 28 años ha sido la primera vez que no he ido por falta de ganas.
¿Sabes? Es alucinante cómo el cerebro puede procesar tal cantidad de recuerdos en tan poco tiempo. Desde que llegué a Valladolid, con 14 años has formado parte de mi vida. Hemos vivido tantas cosas juntos, que no hay etapa de mi vida desde entonces en la que no estés.
¿Por qué este mundo es así? ¿Por qué, después de haber peleado duro como peleaste hace unos años y haber conseguido vencer, te tienes que ir ahora de esta forma con 44 años?
Mira Alber, creo que, aunque a veces no me haya portado muy bien o haya hecho alguna tontería, confías en mí. Y yo voy a intentar responder a esa confianza de la mejor manera posible. Intentaré ayudar a tu amor y a tu princesa y a tu pequeñín, que nos va a recordar siempre mucho a ti porque es como tú, no sólo físicamente, también va a ser muy listo, se le ve, ya lo verás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario